martes, 30 de noviembre de 2010

NO HUBO COLOR...BUENO SI ,EL ROJO
















Irujo superó a un flojo Gonzalez sin una gran actuación y jugará la final ante Barriola. El Astelena rozó el lleno con más de mil espectadores y el Atano se perfila como frontón de la final


El propio Juan Martínez de Irujo acertó de pleno en el análisis de su victoria de ayer por 22-13 ante Sebastian Gonzalez en el último partido de la liguilla de semifinales del Campeonato del Cuatro y Medio: «Le he ganado más fácil de lo que esperaba jugando menos que en los dos partidos que perdí el año pasado frente a él». Aunque parezca una contradicción, es verdad. Perdió con más y ganó con menos.
El punto cosechado ayer sirvió a Irujo para concluir imbatido la liguilla y clasificarse con holgura para una final que disputará frente a Abel Barriola, el otro gran beneficiado de la jornada. Anuncian la cita para el domingo 12 de diciembre, posiblemente en el Atano III de Donostia, donde avanzan las labores de adecentamiento. Es la opción que maneja Aspe, a falta de confirmación oficial.
Más de mil espectadores estuvieron a punto de llenar el Astelena para asistir a un partido que había levantado enorme expectación. Magnífico ambiente. No era un choque al uso porque a Irujo le bastaba con llegar a 16 tantos, mientras que Gonzalez estaba obligado a ganar y dejar a Irujo en 17 tantos para sellar su pase a la final. No era fácil, ni mucho menos, pero tampoco se antojaba una posibilidad descabellada después de que en 2009 el zurdo de Askain batiera en dos ocasiones al campeón manomanista dentro de la jaula.
Sin embargo, decepcionó. Fue el partido más deslucido de los seis de esta liguilla. Con diferencia. Y eso que empezó bien. Irujo y Gonzalez se enzarzaron de salida en un toma y daca espectacular. Uno le daba fuerte y el otro respondía con más fuerza. Uno buscaba el aire y el otro replicaba con una acción similar.
El intercambio de golpes duró hasta el seis iguales. Nadie había sumado más de dos tantos consecutivos. Ninguno de los dos obtenía excesivo provecho de su saque. El resto, precisamente, fue lo mejor de Gonzalez durante todo el choque. Le faltaron otras virtudes.
Primer arreón de Irujo
Irujo pegó el primer arreón entre el 6-6 y el 9-7, preludio de su mejor fase de juego. Serio, sin apenas concesiones a la galería, puso la directa. El 12-7 fue producto del primero de sus dos tantos de saque. Irrestable. A los pocos minutos firmó el 13-8, espectacular. Abrió un ángulo increíble con su resto de zurda al saque de Gonzalez, quien llegó con dificultades a la contracancha para devolver la pelota con la derecha. Ésta quedó en el centro de la cancha y el de Ibero ejecutó una descolgada al ancho perfecta.
El 16-8, conseguido gracias a una volea al ancho, significó la clasificación de Irujo para la final. Para entonces Gonzalez había caído en barrena. En el 15-8 dejó pasar una pelota porque creía que se iba detrás del cuatro y medio. Botó bastantes centímetros por delante. No veía opciones y deambulaba sobre la cancha. Cometió dos faltas de saque.
Con el billete para la final en el bolsillo, Irujo se relajó y el partido cayó en picado porque también él se sumó al carrusel de errores. El 18-12 metió a Barriola en la final. Acabada la historia, sólo restaba esperar al 22. Llegó al poco de superar la media hora de juego. Poco tiempo.

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